Primeros auxilios
para el panadero casero.
Prospectos de masas

Pav, panecillos de Mumbai

Entrada publicada el 22 febrero 2016 en Cómo hacer pan casero, Recetas
Malo, como pan de plásticoRegular, como cruasán a la planchaNo está mal, como mi primer pan caseroBueno, como mi quinto pan casero¡Estupendo! Me acabo de comer la hogaza enterita (11 voto, media: 3,73 de 5)
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Si empezásemos a caminar hacia Oriente de panadería en panadería, veríamos como los panes se van haciendo cada vez más planos hasta convertirse en tortas al llegar a la India, y pasaríamos de los hornos de cúpula europeos a cocer sobre una tava —una plancha que se coloca directamente sobre el fuego— y usar todo tipo de harinas y legumbres para la masa.

Aunque planos en su mayoría, hay partes de la India con panes de tipo europeo muy populares, como el el pav, un panecillo de mantequilla de origen portugués típico de Mumbai (la palabra pav deriva de pão) común en los puestos callejeros de comida, en donde se sirve para mojar en curries o en bocadillos sorprendentes, como el vada pav.

La receta es muy sencilla y los bollos, como se hacen en piezas pequeñas, se pueden congelar para usar cuando se necesiten. Además de nuestra propuesta de bocadillo de croqueta especiada de patata, puedes usarlos con otros rellenos menos exóticos.

Ingredientes

Pasos

  1. Engrasa un bol y reserva. Luego tendrás que taparlo: ten a mano una bolsa de plástico, un trapo o film transparente.
  2. Pon en otro bol el agua, azúcar y levadura y deja reposar 10 minutos.
  3. Añade el resto de ingredientes y mézclalos con la mano, una cuchara o una rasqueta, un indispensable económico que todo panarra debería tener en casa.
  4. Pasa la mezcla a una encimera y amasa durante 10 minutos.
  5. Coloca la masa en el bol engrasado, tapa con un trapo, film transparente o metido dentro de una bolsa de plástico. Deja reposar dos o tres horas.
  6. Pasado este tiempo, engrasa una bandeja rectangular y reserva.
  7. Vuelca la masa en la encimera ligeramente enharinada, quita el gas suavemente dándole unos golpecitos a la masa.
  8. Divide 12 trozos y haz bolas con cada uno de ellos.
  9. Colócalos en la bandeja ligeramente separados, tapa con un trapo y deja leudar hasta que hayan aumentado bien de tamaño. Esto dependerá, como siempre, de la temperatura de tu cocina. Lo habitual es que necesites entre una y dos horas.
  10. Precalienta el horno a 220º.
  11. Mete la bandeja con los panecillos en el horno, sin ventilador, durante 8-10 minutos, hasta que estén ligeramente dorados.
  12. Saca la bandeja del horno y coloca los panecillos sobre una rejilla para enfriar.

Una vez listos, usa los que necesites y congela el resto.

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