Pan de molde de espelta al 50%


Valoraciones:
Malo, como pan de plásticoRegular, como cruasán a la planchaNo está mal, como mi primer pan caseroBueno, como mi quinto pan casero¡Estupendo! Me acabo de comer la hogaza enterita
Cargando...
15 Comentarios

Pan de molde de espelta al 50%

Valoraciones:
Malo, como pan de plásticoRegular, como cruasán a la planchaNo está mal, como mi primer pan caseroBueno, como mi quinto pan casero¡Estupendo! Me acabo de comer la hogaza enterita
Cargando...
15 Comentarios

Sobre esta receta

Los panes de molde son unos panes muy agradecidos porque no necesitamos ser unos maestros en el arte del formado y, si nos apuráis, ni siquiera desarrollar el gluten de forma impecable, como demanda una masa dulce y grasa.

Por ello son especialmente aptos para novatos del pan y para todos aquellos que prefieren las preparaciones panarras con poca complicación. En este pan de molde de espelta la única sofisticación es el uso de espelta al 50%, lo que le aporta un sabor magnífico. Para hacerlo aún más sustancioso hemos usado una pequeña proporción de harina de fuerza eco integral.

Como os contábamos en la receta de la hogaza de espelta 100%, la espelta (Triticum aestivum ssp. spelta) está emparentada con el trigo harinero común (T. aestivum ssp. aestivum). La espelta no produce masas de mucha fuerza pues el gluten que se obtiene es flojo; por esta razón esta vez la hemos mezclado con harina de fuerza en lugar de harina panadera. Y también por esta razón no le convienen las fermentaciones largas, pero le van muy bien los prefermentos, por eso usamos un poolish.


Consigue 1,5 kg de harina panadera de regalo en nuestra tienda online
Usa el cupón 5CDZQ4FT.

Ingredientes para un pan de 1 kg

Elaboración

  1. Preparamos un poolish la noche anterior con 100 g de agua, 100 g de harina de fuerza y el pellizco de levadura. Mezclamos, tapamos y dejamos fermentar toda la noche a temperatura ambiente.
  2. Al día siguiente le añadimos el resto de los ingredientes al poolish: El resto de la harina de fuerza, la harina de espelta, la harina de fuerza integral, el resto de agua y la sal. Amasamos a mano o con robot, de forma continua o con amasados cortos de 1-2 minutos con reposos intermedios de 10-15 minutos.
  3. La masa desarrollará bien el gluten con esta mezcla de harinas, de hecho no hacen falta muchos amasados hasta pasar la prueba de la membrana, aunque no es imprescindible. Hacemos una bola con la masa y la ponemos en un recipiente engrasado. Tapamos y dejamos que doble el volumen.
  4. Cuando haya fermentado, la ponemos en la encimera y la aplastamos bien para quitarle el gas. La dividimos en dos porciones de igual tamaño, que bolearemos.
  5. En un molde de pan de 1 kg colocamos las bolas de masa una junto a la otra, con la unión hacia abajo. Tapamos y dejamos fermentar de nuevo, hasta que casi doble.
  6. Cocemos el pan en el horno a 225º 15 minutos, sin aire, solo con calor arriba y abajo, y vaporizando algo de agua inmediatamente después de meterlo.
  7. Al cabo de ese tiempo el pan habrá subido, entonces bajamos la temperatura a 190º (podemos conectar el aire ahora, seca mejor el pan) y continuamos la cocción otros 20 minutos,  hasta que esté doradito.
  8. Sacamos el pan, lo desmoldamos con cuidado de no quemarnos y lo ponemos a enfriar sobre una rejilla. Prohibido abrirlo antes de que se enfríe, tenéis que resistiros a ese aroma. Este pan pide a gritos unos buenos embutidos, unos excelentes ahumados y mantequilla. Mucha mantequilla.

Recomendaciones

Aunque podemos hacer este pan en un molde rectangular para bizcochos, los más habituales en muchas casas, las rebanadas de pan nos quedarán mucho más bonitas si lo hacemos en un molde de pan inglés abierto, que son más altos y cortos, empujando la masa hacia arriba para conseguir rebanadas más generosas.

Molde de pan inglés abierto

Entradas recientes

Todas las categorías