Langos: las porras saladas húngaras


Valoraciones:
Malo, como pan de plásticoRegular, como cruasán a la planchaNo está mal, como mi primer pan caseroBueno, como mi quinto pan casero¡Estupendo! Me acabo de comer la hogaza enterita
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Langos: las porras saladas húngaras

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Malo, como pan de plásticoRegular, como cruasán a la planchaNo está mal, como mi primer pan caseroBueno, como mi quinto pan casero¡Estupendo! Me acabo de comer la hogaza enterita
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Sobre esta receta

Tras un verano dedicado a derribar tabiques, cavar zanjas con pico y pala, moler soleras de hormigón a mazazos y subir a mano una tonelada y media de tejas a un segundo piso, ahora entiendo los menús del día con mucha proteína, mucha grasa y muchos hidratos de carbono. Cuando se vive con el culo pegado a la silla y las manos al teclado y el cuerpo se tonifica con yoga y no cargando sacos de cemento, la pringá no tiene nada que hacer frente a la quinoa .

No defiendo una vuelta a modos de vida superados y a abolir los hábitos de alimentación actuales. Las dietas siempre se han ajustado a los estilos de vida y recursos disponibles del momento, muy diferentes hoy a los de hace solo 40 años. Esto no quita que me den pena algunas víctimas inocentes, recetas poco populares por no lucir demasiado en Instagram o por tener el sambenito de poco saludables.

Los langos que proponemos hoy es una de esas recetas que sabemos con antelación que no van a funcionar porque casan mal con los tiempos que corren. Las masas fritas no se estilan, salvo que sean churros o dónuts, pese a haber cosas tan bonitas como estas katlamas afganas. Esta, a diferencia de otras que tenemos publicada, es salada y no es más que una masa fermentada, frita y condimentada con aceite, ajo, crema agria y queso. Tiene su origen en Hungría, aunque se puede encontrar en muchos sitios de Europa Central. Casualmente, ayer cené en un restaurante de un cocinero húngaro que dijo estar plenamente convencido de que un kiosko de langos sería un éxito. Probándolos, no lo dudo.

Qué vas a necesitar:

Ingredientes para 10 langos

Para acompañar:

  • Aceite de oliva
  • Un diente de ajo
  • Yogur griego blanco
  • Unas gotas de zumo de limón 
  • Queso rallado tipo Edam.

Elaboración paso a paso:

  1. Mezcla en un bol la harina con el azúcar y la levadura panadera. 
  2. Añade el yogur natural, aceite, agua y sal y amasa hasta conseguir una masa homogénea.
  3. Cubre y deja reposar aproximadamente una hora, hasta que duplique el volumen.
  4. Una vez duplicado el volumen, pon un poco de aceite en tus manos y en la encimera.
  5. Desinfla la masa y repartela en 10 trozos iguales.
  6. De cada trozo forma una bola.
  7. Coloca las bolas formadas en algún recipiente engrasado con un poco de aceite.
  8. Cúbrelas y déjalas fermentar hasta que otra vez dupliquen el volumen.
  9. En una olla (es mejor usar un olla y no una sartén para no salpicar todo de aceite) echa aceite de girasol u otro apto para freír y calienta a fuego fuerte. La cantidad tiene que ser suficiente para que una vez coloques el pan formado, éste esté flotando y no tocando el fondo.
  10. Una vez el aceite esté suficientemente caliente para freír, baja a fuego medio.
  11. Coge una bola de masa y estírala con tus manos para formar un círculo.
  12. Colócalo en el aceite y fríelo de un lado y luego del otro. Se tarda poco. Estará listo cuando los bordes empiecen a estar dorados.
  13. Saca el langos frito y colócalo encima de un papel de cocina – éste absorberá los restos del aceite.
  14. Haz lo mismo con el resto de las bolas de masa.
  15. En un bol pequeño mezcla un poco de aceite de oliva y un diente de ajo machacado.
  16. En otro bol pequeño mezcla un yogur griego natural con unas gotas de zumo de limón.
  17. Antes de servir el langos, úntalo con un poco de aceite de ajo, el yogur griego y espolvoréalo con queso rallado.
Receta de langos

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Por Veka

Me llamo Veronika pero todo el mundo me llama Veka. Soy una enamorada de la masa madre (además de mi familia y mis hijos, por supuesto). Me encanta usarla para hacer panes, así cómo explorar su utilización en todo tipo de recetas. Más allá de la repostería disfruto mucho de la fotografía y de pasar tiempo en la naturaleza