Unos donuts con mucha categoría


Valoraciones:
Malo, como pan de plásticoRegular, como cruasán a la planchaNo está mal, como mi primer pan caseroBueno, como mi quinto pan casero¡Estupendo! Me acabo de comer la hogaza enterita
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51 Comentarios

Unos donuts con mucha categoría

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Malo, como pan de plásticoRegular, como cruasán a la planchaNo está mal, como mi primer pan caseroBueno, como mi quinto pan casero¡Estupendo! Me acabo de comer la hogaza enterita
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Sobre esta receta

Hasta los gourmets han gozado alguna vez, en secreto, de unos donuts industriales, esa suave y dulce fritanga. Si has tenido la suerte de probarlos hechos en una pastelería de cierta solera, sabrás que esos tienen todavía un nivel superior. Aquí vamos un paso más allá con la receta de El Amasadero para elevar los donuts a otra categoría.

Vale que las fotos que ilustran esta entrada tal vez no inciten al deseo como debieran. Yo mismo me acerqué con cautela a ellos una vez hechos, pensando que su fealdad llevaría aparejadas importantes taras también en cuanto al sabor. El prejuicio resultó, como suele pasar, totalmente erróneo.

Los donuts se presentaron al paladar cual epifanía celestial nunca antes catada. O sea, brutales. Son ligeros, dulces, y juegan con el sabor que aportan las largas fermentaciones. Si tienen un problema, y no es un decir, es que te puedes bajar media docena de una sentada, así que por motivos de salud te recomiendo que hagas pocos o que los compartas rápido.

No tienen, además, más complicación que la paciencia y saber manejar la temperatura del aceite, porque si sube mucho, se queman, y si no es suficiente, no se hinchan igual. Puedes, además, hacerlos con o sin agujero, y si al final quieres rizar el rizo, báñalos un segundo en un almíbar suave antes de rebozarlos en azúcar.

Qué voy a necesitar

Ingredientes para una docena de donuts

  1. Mezcla todos los ingredientes incorporando poco a poco la mantequilla a temperatura ambiente y en trocitos. Amasa hasta conseguir una masa suave y elástica.
  2. Deja fermentar la masa en un bol aceitado y cubierto con un paño durante 3 horas o hasta que doble su tamaño.
  3. Bolea de nuevo para reducir un poco el volumen.
  4. Guarda la masa en la nevera, en un bol tapado, durante toda la noche.
  5. Al día siguiente, corta la masa en 10 trozos iguales.
  6. Dale a cada uno forma de bola y aplánalos ligeramente con la mano sin quitarles todo el gas.
  7. Pon los donuts sobre una bandeja enharinada o cubierta con papel de hornear. Si quieres hacerles el agujero, este es el momento, con lo que te sobre de cada uno puedes hacer todavía un par de donuts más.
  8. Cubre la bandeja con papel film y deja reposar tres horas hasta que prácticamente doblen su tamaño.
  9. Pon una sartén honda al fuego y agrega aceite de girasol en cantidad suficiente para que los donuts puedan flotar. Calienta a temperatura media. Si tienes un termómetro de cocina es el momento de usarlo: entre 180 160º es la temperatura buscada.
  10. Fríe los donuts, no más de tres de la vez para evitar que baje la temperatura. Con un par de minutos por cada lado, llega, pero te darás cuenta de que ya están cuando se empiecen a dorar.
  11. Dispón los donuts sobre papel absorbente para retirar el exceso de aceite.
  12. Cuando se empiecen a enfriar, rebózalos en azúcar glas y déjalos enfriar. Ten paciencia, porque fríos están mejor. Y ahora, a ver si puedes parar.

Comentarios

Un fallo  común es freír en aceite caliente. La masa se dora en exceso y queda cruda por dentro. Deben quedar con un dorado pálido, no oscuro. Como referencia, en mi cocina los frío a 4 en una escala del 1 al 9.

No te pases con el limón rallado, porque lo que buscamos es darles un toque cítrico, no que se identifique el sabor a limón.

Si no haces agujero, puedes rellenarlos con mermelada, crema de chocolate o natillas.

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