
Estos muffins valen para quienes abrazan el invierno como una oportunidad para enclaustrarse y dedicar su tiempo libre a las tareas hogareñas que en otras estaciones resultan impensables –cocinar, leer, limpiar, tricotar, aprender a construir drones con piezas Lego…– y para quienes no miran el calendario cuando quieren preparar un bizcocho: en primavera, porque todavía tenemos metido el recuerdo del frío en los huesos; en verano, porque podemos sacar tiempo para tenerlos listos para alargar el desayuno y en otoño, porque son como esos jerseys gordos que estamos deseando ponernos cuando todavía no refresca.
Son confortables, son aromáticos y te dan la oportunidad de contar por ahí que has horneado blåbärsmuffins, que es una forma muy exótica y muy sueca de decir que has hecho magdalenas con este fruto del bosque azul oscuro (aunque puedes elegir cualquier otro, si lo prefieres o lo tienes más a mano). Emplearemos su versión deshidratada ya que la cosecha de arándanos, por estas latitudes, no comienza hasta marzo o abril.
Nuestra receta, además, lleva harina de trigo sarraceno (o alforfón), un pseudcereal muy interesante que en Bretaña utilizan en hogazas y galettes –y en Japón, en sus famosos fideos soba– y que no contiene gluten, lo que lo hace difícilmente panificable en solitario, pero sí un sabor y un olor muy característicos (un poco terroso, un poco como a frutos secos) que “ajuegan” a la perfección con las frutas del bosque.
Aquí la emplearemos combinada con harina de repostería y claras de huevo a punto de nieve para conseguir que nuestros pequeños bizcochos queden tan esponjosos y aireados como para desafiar los pesados nubarrones que amenazan con volver y aguarnos la merienda.

Muffins de frutas del bosque
¿QUÉ VAS A NECESITAR?
- 1 bol
- 1 varillas de cocina o amasadora profesional (opcional)
- 1 cuchara
- 1 molde muffins grande
- 1 moldes de papel para magdalenas medianas
Ingredientes
- 70 g arándano deshidratados u otra fruta
- 150 g harina de repostería El Amasadero
- 150 g harina de trigo sarraceno ecológico El Amasadero
- 2 cucharaditas polvos de hornear (levadura tipo Royal)
- 2 huevos enteros
- 100 g azúcar moreno
- 30 g aceite de girasol o mantequilla o aceite de oliva
- 250 g leche entera
- piel rallada de medio limón
- 1 cucharadita extracto de vainilla
Elaboración paso a paso
- Enciende el horno a 210°C.
- En un bol mezcla las harinas con la levadura en polvo.

- Separa las yemas de las claras. En un bol bate las yemas con el azúcar hasta conseguir una consistencia de espuma.

- Añade el aceite, la piel rallada del limón y esencia de vainilla y vuelve a batir un rato para incorporar bien todos los ingredientes.

- Añade la leche y otra vez bate un rato.
- Poco a poco va añadiendo la mezcla de las harinas al bol (aproximadamente de tres en tres cucharadas) y batiendo para siempre conseguir una masa homogénea.

- Añade la fruta deshidratada y mezclala en la masa con ayuda de una cuchara.

- En otro bol monta las claras del huevo a punto de nieve y luego añadelos a la masa con cuidado.

- Va rellenando los moldes para las magdalenas hasta aproximadamente 3/4. De esta manera en cada molde entran aproximadamente 2 o 2,5 cucharadas de masa.

- Mete la bandeja en el horno y baja la temperatura a 180°C.
- Hornea durante unos 30 minutos.
NUTRICIÓN
Y ya solo toca esperar a que se enfríen los muffins y luego disfrutar de ellos.
Y si no sabes qué hacer con los restos de fruta deshidratada que te queda después de hacer esta receta, te dejamos algunas ideas: puedes usarlas para hacer granola casera, mezclarlas en una masa de pan casero o incluso comerlas, así sin más. Es una opción muy buena y sana de reemplazar las típicas chuches.


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Se ven deliciosos, los haré espero encontrar la harina de sarraceno aquí en Tijuana México
Hola! He leído vuestra receta de muffins y tengo una duda. He hecho muchos muffins y siempre los hago mezclando los ingredientes muy poco, sin batir. En esta receta veo separar yemas y claras, luego a punto nieve… No sé si probar así. A ver si alguien resuelve mi duda.
Hola, Carmen: si lo dice Veka, la autora de la receta, yo seguiría sus consejos.