Deep Dish Pizza, o cuando la pizza quiso ser cazuela


Valoraciones: 8 Comentarios

Deep Dish Pizza, o cuando la pizza quiso ser cazuela

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Sobre esta receta

Receta de la pizza típica de Chicago
Deep Dish Pizza

Si la llamamos pizza muere un gatito napolitano. Si, para afinar más en la descripción, la definimos como “quiche» o como “pie”, podemos caer en la tentación de pensar que no estamos ante el desmadre calórico que tenemos entre manos. La “deep dish” pizza de Chicago, o pizza de plato hondo en su traducción literal, viene a ser algo como el plan urbanístico de Dubai. Una monstruosidad.

La receta, cuyo origen ya habréis deducido las mentes más avispadas, data de los años 40 del siglo pasado y es, para hacer honor a la verdad, una especie de pastel horneado en un molde circular alto. Primero la masa, en cantidad generosa –ya advertíamos que no responde a las proporciones de una pizza italiana, ni siquiera de una pizza–, con mezcla de harinas de trigo y maíz y aceite para permitir que se dore y alcance la consistencia necesaria para lo que viene después: sus buenos dos dedos de salsa de tomate agridulce sobre queso fundido a go-gó y los ingredientes que más nos seduzcan; en el caso de la original de Chicago, champiñones, cebolla, pimiento verde y salchicha o pepperoni. 

Así que, recordad, ante la tentación de hacer un pedido a alguna de esas cadenas de comida rápida americana, en vez de prepararla en casa: si es plana no es la auténtica, si es blandurria por los bordes no es la auténtica y si sois capaces de acabárosla de una sentada no es, ni de lejos, la auténtica. 

Deep Dish Pizza

Deep Dish Pizza

Receta de la pizza típica de Chicago
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Plato Plato principal
Cocina Americana
Raciones 8

Ingredientes
  

Para el relleno

Elaboración paso a paso
 

  • Pon todos los ingredientes de la masa en el bol y comienza a mezclar y amasar hasta que se forme una bola y no quede harina suelta.
  • Sigue amasando hasta que la masa deje de ser pegajosa. A nosotros nos gusta terminar de amasar a mano, en la mesa, hasta que tenga un aspecto liso. Si ves que no queda lisa, tápala con un paño, déjala reposar 5 minutos y termina de amasar.
    Termina de amasar a mano
  • Forma una bola, ponla en un bol y tápalo con un plástico, un paño o con un gorro de ducha.
  • Deja fermentar hasta que duplique su volumen. A nosotros nos tardó de 2:30 a 3 horas a 22 ºC.
  • Una vez finalizada la fermentación en bloque, saca la masa del bol y colócala sobre la encimera ligeramente enharinada.
  • Desgasifica ligeramente aplastando la masa un poco y forma una bola. Si has hecho masa para más de una pizza, este es el momento de dividir en porciones de 450 g y bolear.
    Desgasifica la masa
  • Pon la bola de masa en un túper o un bol y tápalo con un plástico o gorro de ducha.
  • Deja la masa reposar durante aproximadamente 1:30 horas a 22 ºC para que repose y crezca ligeramente, aunque no es necesario que llegue a duplicar su volumen.
  • Llegó el momento de formar la pizza. Para ello, pon un poco de harina en la mesa y vuelca la bola de masa. Pon un poco más de harina encima y comienza a aplastarla con un rodillo para formar un disco de masa unos 29 ó 30 cm de diámetro.
  • Engrasa el molde con un poco de aceite de oliva o con spray desmoldante.
  • Coloca la masa en el molde, ajustándola bien con los dedos para que llegue a las esquinas. Los bordes se caerán hacia dentro, es normal, cuando le pongas el relleno se sostendrán solos.
    Coloca la masa dentro del molde
  • Es la hora de rellenar tu deep dish pizza. Añade la mozzarella rallada y repártela bien, sujetando los bordes para que no se doblen hacia el interior.
    Rellena con mozzarella rallada
  • Añade la salsa de tomate y distribúyela con una cuchara sobre toda la pizza.
    Echa la salsa de tomate
  • Pon encima del tomate los ingredientes que más te gusten y termina con queso parmesano rallado. También puedes pintar el borde de la masa con aceite de oliva.
    Termina colocando tus ingredientes favoritos
  • Mete la pizza en el horno precalentado a 220 ºC, sin ventilador, calor arriba y abajo, en la posición central del horno. Cocínala hasta que esté bien dorada. En nuestro caso tardó 35 minutos.
  • Una vez bien cocinada, sácala del horno, desmonta el molde y colócala sobre una tabla. Córtala en porciones con un cuchillo y sírvela como si fuera una tarta.
    Saca la pizza del horno cuando esté dorada

Notas

Para comer la pizza sobrante al día siguiente, puedes volver a recalentarla en el horno a 180 ºC, sin ventilador, calor arriba y abajo.
Si quieres preparar la masa con antelación, cuando llegues al paso 8,  mete la masa en la nevera y sácala media hora antes de hacer la pizza.

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