Primeros auxilios
para el panadero casero.
Prospectos de masas

Bizcochos clásicos para hacerse desear

Entrada publicada el 2 noviembre 2019 en Masas dulces
Malo, como pan de plásticoRegular, como cruasán a la planchaNo está mal, como mi primer pan caseroBueno, como mi quinto pan casero¡Estupendo! Me acabo de comer la hogaza enterita (No Ratings Yet)
Loading...Loading...

A veces, entre conocidos que se tantean para iniciar una relación de amistad, las personas quedan para tomar un café en casa. “Qué bien, pues ya llevo yo un bizcocho, que me sale muy rico”. En el ritual según el cual el invitado se siente obligado a llevar algo, el bizcocho tiene un significado profundo: el que lo lleva viene a decir que es una persona hogareña, hacendosa en la cocina y sencilla, y además que para agasajarte va a trabajar un rato en lugar de comprar, yo que sé, unas pastas. Todo esto estaría muy bien si la gente hiciera buenos bizcochos, pero por regla general yo prefiero que me traigan queroseno.

Cuando oigo lo del bizcocho suelo arrepentirme de la invitación. Acabas sonriendo y charlando y alabando algo cuya degustación da idéntico placer que comer folios, pero más seco si cabe. “Coge un poco más, anda”. Vale, lo coges, y notas como sus migas secas se pegan a la garganta… Con cerveza me los he tomado para poder bajarlos. En fin, por si un día coincide que os invito a mi casa, que sepáis que adoro los vinos de grandes añadas y el marisco, pero si aún así queréis traerme un bizcocho, podéis probar alguna de estas dos recetas.

Antes de meterse en la cocina, una breve explicación. Hoy traigo dos recetas (sí, dos por una, de nada), porque cada una representa un tipo distinto de bizcocho. El problema con los bizcochos es que hay cientos de recetas y miles de variantes. Son la base de la gran mayoría de las tartas, pero esas bases, muchas veces, no son lo más adecuado para comer solo. Ahora la moda es hacerlos de yogur, pero me apetecía explorar aquí el mundo previo a ese postre de cuchara. La esencia de los bizcochos está en la mezcla de harina, huevos y azúcar. A partir de ahí, el universo. A mí me pirra la mantequilla y aquí os dejo un cuatro cuartos (con variaciones tope de gama) bien servido de ella. Si os va más ligero podéis lanzaros al otro, que engorda menos y además lleva todo el sabor de la almendra y el toque de la harina de espelta. Podríamos pasarnos todo el día hablando sobre los bizcochos, sobre cómo darles volumen, si con levadura panadera, química, o con claras a punto de nieve, pero casi mejor empezamos, probáis y luego me decís que tal el resultado. El material que vamos a emplear en los dos es el mismo, y los moldes (muy recomendables por lo fácil que es untarlos y desmoldar), también.

Qué voy a necesitar

Dos boles
Una balanza
Un cazo (para derretir la mantequilla del cuatro cuartos)
Nuestro super molde para bizcochos
Una espátula de silicona
Una batidora con varillas (o en su defecto, varillas de batir y mucha, mucha, paciencia)
Una rejilla para enfriar

Ingredientes para un bizcocho cuatro cuartos

☆☆
Oferta de lanzamiento de los molinos Mockmill. Durante el próximo mes podrás conseguir estos descuentos:

10 € en el molino Mockmill 100: cupón 4BXQMIFI
20 € en el resto de gama: cupón 8U6GUCTP

Esta oferta termina el 24 de noviembre de 2019
☆☆

  1. Mezcla en un bol las yemas, el azúcar y la ralladura del limón. Con la batidora de varillas en un par de minutos lo tienes listo.
  2. Añade poco a poco, mientras sigues batiendo (siempre a baja velocidad), la mantequilla que habrás derretido antes en un cazo (sin calentarla demasiado, debe estar tibia).
  3. Pon las claras a punto de nieve en el otro bol.
  4. Añade poco a poco la harina y la levadura química a la mezcla de yemas y azúcar dándole vueltas con la espátula de silicona.
  5. Ahora el paso trascendental: vierte poco a poco las claras a punto de nieve sobre la masa y vete mezclándolas con movimientos envolventes y gran delicadeza. Se trata de que la burbujas de las claras se mantengan enteras y aporten volumen a la masa. Si se rompen, el bizcocho no sube igual. Un profesional de este paso podría ahorrarse la levadura Royal, pero si no lo eres, te recomiendo usarla.
  6. Finalmente, mete la masa en el molde, que previamente habrás untado con mantequilla y salpicado con harina. Déjalo en la primera altura (por abajo) del horno, que habrás precalentado a 180 grados durante media hora. En 25 o 30 minutos (con calor por arriba y por abajo y sin ventilador) estará listo. Lo sabrás si lo pinchas con una brocheta y esta sale limpia. Si ves que se dora demasiado cúbrelo con un trozo de papel albal.
  7. Desmóldalo nada más sacarlo y déjalo enfriar sobre una rejilla.

Ingredientes para un bizcocho de almendra y espelta

☆☆
Oferta de lanzamiento de los molinos Mockmill. Durante el próximo mes podrás conseguir estos descuentos:

10 € en el molino Mockmill 100: cupón 4BXQMIFI
20 € en el resto de gama: cupón 8U6GUCTP

Esta oferta termina el 24 de noviembre de 2019
☆☆

  1. El proceso es muy parecido al anterior, solo que en este caso no tenemos mantequilla y sí más volumen gracias a la cantidad mayor de claras.
  2. Mezcla las almendras, el azúcar y las yemas con la batidora de varillas.
  3. En otro bol, pon las claras a punto nieve también con la batidora de varillas.
  4. Agrega la harina y la levadura a la masa de yemas, almendra y azúcar y mézclala poco a poco con la espátula.
  5. Con la espátula de silicona, incorpora las claras a la mezcla con suma delicadeza para evitar que se desinfle.
  6. Pon el resultado en el molde, untado como en el caso anterior con mantequilla y harina, y hornea durante 40 minutos a 180 grados, en la primera altura, con calor arriba y abajo y sin ventilador. Desmolda al sacarlo de la horno y deja enfriar en una rejilla. Si quieres, puedes espolvorear un poco de azúcar o azúcar glas por encima.

Consejos

Como ves, la ciencia es similar pero varían ingredientes y proporciones. Hay bizcochos más sencillos, en los que no es necesario levantar claras, pero estos están muy buenos y te garantizas con ellos que no te van a echar de una casa cuando vayas de invitado. Los dos se conservan muy bien unos días en albal o en una bolsa de plástico.

Me olvidaba: para levantar las claras mejor que los huevos no estén de la nevera, sácalos antes para que atemperen.

Recibe por correo las actualizaciones del blog

'9 Responses to “Bizcochos clásicos para hacerse desear”'
  1. Olga dice:

    Hola, una pregunta en el primer bizcocho no le pones mantequilla o aceite

  2. Alejo dice:

    Hola.
    ¿solo 1 gramo de levadura química de reposteria?

  3. Esther Crespo dice:

    Vale, un gramo de levadura… y para quienes no tenemos balanzas de precisión farmaceútica ¿a qué volumen equivale? ¿media cucharadita? ¿un mililitro?
    Gracias y perdón por la ironía pero es que me desespero con las medidas de menos de 50 gr

  4. Delia dice:

    Hola
    Muy bueno de sabor
    No conseguí , no obstante, que subiera nada de nada. Medirá 2 cm de alto

    Dos consultas:
    La harina que puedo comprar en mi ciudad, ecológica, no lleva por ningún lado el W110 de la Harina de repostería. Aparte de comprártela a ti (ahora poco viable ), ¿que más puedo buscar en la etiqueta?
    Usé Harina integral de trigo molida a la piedra .
    Y segunda consulta.
    Levanté las dos yemas a punto de nieve hasta que no pude más y, al integrarlas en la masa, procuré que dejaran de verse. ¿Las claras se integran del todo o se dejan semi integradas? Que se vea lo blanco…

    Gracias.

    • Delia, las harinas integrales no valen para estos bizcochos. Necesitas harinas blancas (cernidas). Respecto a si son buenas para repostería, pregúntale al fabricante de esas harinas.

      Un saludo

      • Delia dice:

        Gracias por responder

        Además me confirmas algo que ya sospechaba
        Me sale mejor la reposteria con harinas no integrales y con azúcar blanquilla que con integrales y panela, por ejemplo

        Lo tendré en cuenta

Deja tu comentario

Importante: si el comentario que quieres publicar no está relacionado con esta receta, por favor, usa nuestra página de consultas.