No te aburras del pan de molde: hazlo con espelta y semillas de calabaza


Valoraciones:
Malo, como pan de plásticoRegular, como cruasán a la planchaNo está mal, como mi primer pan caseroBueno, como mi quinto pan casero¡Estupendo! Me acabo de comer la hogaza enterita
Cargando...
6 Comentarios

No te aburras del pan de molde: hazlo con espelta y semillas de calabaza

Valoraciones:
Malo, como pan de plásticoRegular, como cruasán a la planchaNo está mal, como mi primer pan caseroBueno, como mi quinto pan casero¡Estupendo! Me acabo de comer la hogaza enterita
Cargando...
6 Comentarios

Sobre esta receta

No existe ninguna ley que obligue a ser fiel siempre a un único tipo de pan. Vale que puede gustar uno más que otro, pero en serio, no es necesario que repitas siempre la misma receta. Es más, es legítimo quedar hasta el gorro de comer siempre lo mismo. La inmensa de ventaja de hacer tus panes en casa, es que puedes variar bastante más que si los compras hechos.

Cambiando las harinas de tu pan de molde y añadiéndole semillas conseguirás nuevos sabores y evitarás que tus hijos te odien a base de repetir el mismo pan en las meriendas.

Este que te proponemos, además, viene cargado de ingredientes saludables, con harina integral de espelta ecológica y semillas de calabaza. Puedes hacer tus panes de molde solo con harinas integrales, pero aquí hemos añadido panadera para evitar el temido efecto ladrillo. El centeno blanco no solo le da un toque de sabor extra, sino que es una máquina ayudando en el proceso de fermentación.

Tendrás un pan firme, esponjoso y saludable, fantástico para prepararte unos sandwiches y excelente tanto fresco como tostado. Por supuesto, ningún pan del súper le llega a la altura de los zapatos. Ni se le acerca en sabor, ni se le acerca en calidad. No hay nada de malo en añadirle a un pan de molde un poco de azúcar,mantequilla y leche, pero en este nos hemos decantado por la pureza estoica y nos limitamos al agua y a un chorrito de buen aceite de oliva, que te dará una miga más suave. Bueno, rico, y además no se deshace cuando le añades tomate o ingredientes húmedos. ¿Quién da más?

Qué voy a necesitar

Ingredientes para un pan de un kilo

  1. Primero, como siempre, vale la pena comprobar si tu levadura (sobre todo si tienes algún sobre ya abierto) está bien activa. Para ello, mezclamos 2 cucharadas de harina y 3 de agua tibia con un gramo de levadura en un vaso. Lo dejamos en un lugar templado y si no sube después de 10 minutos es porque la levadura no sirve. Si es así (la levadura es un ser vivo y no es eterna) abre otro sobre y repite la prueba.
  2. Calienta el agua que vaya a emplear en un cazo hasta que esté tibia. Ayudará a activar el proceso de fermentación.
  3. Dispón en una sartén 60 gramos de semillas de calabaza y tuéstalas ligeramente durante unos minutos, hasta que empiecen a desprender un leve aroma y veas que se van dorando. Las semillas para la cobertura no es necesario tostarlas, porque se tostarán durante el horneado, pero las que van en la masa quedarían crudas sin este paso, y así ganas en sabor. Retira de la sartén y deja enfriar.
    Tostar semillas en sarten
  4. Mezcla todos los ingredientes (salvo las semillas para decorar la superficie) en un bol y amasa unos minutos. Deja reposar la masa en el bol tapado 10 minutos y repite el proceso de amasado. Forma una bola y deja fermentar a temperatura ambiente en el bol tapado. Necesitarán entre 2 horas y 2 horas y media hasta que la masa haya doblado su volumen.
    Haz una bola con la masa de pan

    La masa ya está fermetnada
  5. Engrasa bien todo el interior del molde con mantequilla. El aceite es una alternativa, pero no tiene el mismo efecto antiadherente.
  6. Lleva la masa a la encimera y dale forma cilíndrica, con las dimensiones adecuadas para que quepa más o menos ajustada en el molde, sin grandes holguras. Esparce las semillas restantes sobre la superficie del pan.
  7. Cubre el molde y deja reposar entre una hora y hora y media, hasta que la masa se acerque al borde.
    Aspecto de la masa dentro del molde cuando ya está lista para entrar en el horno
  8. Introduce el molde en el horno, precalentado a 200 grados y con calor por arriba y por abajo (sin ventilador), en la segunda altura contando desde abajo.
  9. El tiempo total de cocción es de 55 minutos. Tras la primera media hora verás que la parte superior se habrá dorado. Para evitar que se queme, cubre el pan entonces con una hoja de papel de aluminio y sigue cociendo.
  10. Cuando falten 10 minutos para el final de la cocción, desmolda el pan ayudándote con los guantes y vuelve a introducirlo el tiempo restante, ya sin molde, en el horno. Retira a una rejilla para enfriar y listo. A por él.

Entradas recientes

Todas las categorías