3 razones para hacer pan. Mini-curso de pan casero fácil


Valoraciones:
Malo, como pan de plásticoRegular, como cruasán a la planchaNo está mal, como mi primer pan caseroBueno, como mi quinto pan casero¡Estupendo! Me acabo de comer la hogaza enterita
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22 Comentarios

3 razones para hacer pan. Mini-curso de pan casero fácil

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Malo, como pan de plásticoRegular, como cruasán a la planchaNo está mal, como mi primer pan caseroBueno, como mi quinto pan casero¡Estupendo! Me acabo de comer la hogaza enterita
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Sobre esta receta

Hay temporadas en los que el caos me domina: en las encimeras se acumulan libretas y cacharros, el lavavajillas está a rebosar, mi escritorio se llena de tazas vacías y en el frigorífico se momifican unas zanahorias, la leche se cuaja espontáneamente y el moho se apodera de un trozo de limón perdido en la inmensidad de la nevera vacía. Pero aunque toque pasar largas horas delante del ordenador y abandone la cocina, procuro tener un buen surtido de conservas, condimentos y pan casero congelado con el que improvisar un bocadillo que me alegre el día. Sin embargo, a veces el plan falla y tengo que ir rápidamente al supermercado a comprar una barra. Entonces recuerdo perfectamente por qué hay que hacer pan.

Hacer pan casero es muy fácil

Hacer un buen pan es muy sencillo. Solo se necesita harina, agua, levadura, sal y no impacientarse. Está claro que con más experiencia dominaremos las sutilezas de la panadería y podremos hacer virguerías, pero este no es el objetivo de la mayoría, sino disfrutar en casa de pan decente. ¿Por qué castigarse con esas barras que, cuando las abres a la mitad con un cuchillo, su corteza se desintegra y la miga se compacta en una masa?

El pan casero es mucho más sano

Antes solía pararme a leer los ingredientes de un pan de plástico, a ver si encontraba alguna diferencia entre unos y otros. Ya no lo hago porque, sea cual sea el formato, la cantidad de aditivos que se usan para mejorar un pan hecho con harinas ultrarefinadas de nulo valor nutritivo y fermentado en condiciones que acorten su producción repele a cualquier persona preocupada por lo que come. Le podrán añadir semillas y salvado, pero seguirá siendo pan malo e insano.

Los panarras ligan mucho

En una comida, di que llevas el pan y aparece con unas buenas hogazas caseras. En cuanto lo prueben, empezarán las preguntas. Solo tendrás que aprovechar la ocasión.

***

Recibimos muchos mensajes de gente que no se atreve a hacer pan. Para darles el empujón necesario, hemos decidido comenzar una serie de entradas sobre pan casero fácil. Durante las próximas cuatro semanas publicaremos en el blog instrucciones detalladas con la forma más sencilla que existe de preparar hogazas, bases de pizzas y pita usando un único tipo de masa sin amasado.

Si todavía no te has lanzado, anímate porque estaremos muy pendientes de tus dudas y preguntas. Si eres un panarra proselitista, comparte este mensaje con quien quieras convertir a la causa.

Para seguir este mini curso, solo necesitarás un bol, una cubeta de fermentación o túper grande que puedas guardar en la nevera, una báscula o un recipiente para medir volúmenes, harina, levadura, agua y sal, aunque te facilitará el trabajo nuestro kit de iniciación que incluye harina, levadura, cazos medidores, rasqueta de plástico y cesta de fermentación (banetton), que rebajamos un 10% hasta el 12 de mayo de 2015. Para aprovechar el descuento, introduce el código “yopanarra” (sin comillas ni espacios y todo en minúsculas) en formulario que encontrarás en el carrito de la compra.

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