Pan de molde de espelta y trigo sarraceno


Valoraciones:
Malo, como pan de plásticoRegular, como cruasán a la planchaNo está mal, como mi primer pan caseroBueno, como mi quinto pan casero¡Estupendo! Me acabo de comer la hogaza enterita
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Pan de molde de espelta y trigo sarraceno

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Malo, como pan de plásticoRegular, como cruasán a la planchaNo está mal, como mi primer pan caseroBueno, como mi quinto pan casero¡Estupendo! Me acabo de comer la hogaza enterita
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Sobre esta receta

Este pan de miga prieta y jugosa aguantaría sin rechistar una sardina asada cuando estas vienen gordas, con ese tocino marino que gotea sobre la miga transformando el soporte en manjar. Se lleva igualmente bien con la mantequilla y las mermeladas, los rábanos, pescados ahumados y —suponemos— con los frikadeller.

En esta receta usamos una base de harina blanca de espelta a la que añadimos un poco de harina de trigo sarraceno sin más razón que la de que a mí me gusta mucho el sabor de esta harina. Es un pan muy sencillo y solo tendremos que tener un poco de cuidado con el amasado, que deberá ser suave para no desgarrar la masa. Pero esto es pan comido.

Como siempre que preparamos pan de molde, te recomendamos usar un molde especial para conseguir rebanadas generosas. Para la medida de la levadura seca, usa un juego de cucharas medidoras o una cucharita de café. Además te vendrá bien un bol de acero para la primera fermentación y una rasqueta para manejar la masa sin rasgarla.

Ingredientes para un pan de molde de 1 kg

  1. Mezclamos todos los ingredientes excepto las semillas de amapola y amasamos 2 minutos. Dejamos reposar un minuto y repetimos este paso otras tres veces más. Esto lo hacemos así porque la masa de espelta forma un gluten más débil que las de trigo y se desgarra con los amasados más intensos.
  2. Tapamos y dejamos reposar un par de horas en un lugar cálido.
  3. Untamos un molde de pan con mantequilla. Si queremos añadirle amapolas, echamos un par de cucharadas y le damos un meneo vigoroso al molde para que las semillas se distribuyan por él.
  4. Volcamos la masa en la encimera ligeramente enharinada, dividimos en dos trozos iguales, boleamos cada trozo y colocamos en un molde de pan untando en mantequilla. Espolvoreamos con más semillas de amapola, tapamos y dejamos reposar 1 hora y media en un lugar cálido.
  5. Cuando la fermentación esté llegando al final, encendemos el horno a 200º para tenerlo bien caliente cuando metamos el pan.
  6. Colocamos la bandeja del horno en su posición más baja y ponemos el molde sobre ella. Cocemos durante 45 minutos. Si vemos que el pan se tuesta demasiado, bajamos la temperatura a 180º.
  7. Dejamos enfriar sobre una rejilla.

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