Unos sobaos pasiegos de lujo


Valoraciones:
Malo, como pan de plásticoRegular, como cruasán a la planchaNo está mal, como mi primer pan caseroBueno, como mi quinto pan casero¡Estupendo! Me acabo de comer la hogaza enterita
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19 Comentarios

Unos sobaos pasiegos de lujo

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Malo, como pan de plásticoRegular, como cruasán a la planchaNo está mal, como mi primer pan caseroBueno, como mi quinto pan casero¡Estupendo! Me acabo de comer la hogaza enterita
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Sobre esta receta

Me consta que en el valle del Pas los pastores bien podían transportar las vacas en brazos. O escalar kilómetros de montaña detrás de ellas sin inmutarse. ¡Los muy cántabros inventaron los superpoderes! No es la pócima secreta de la aldea gala, pero es algo equivalente, porque la cantidad de energía que se concentra en un solo sobao pasiego ha de ser como mínimo equivalente a lo que se cuece en un reactor nuclear.

Son las cosas que pasan allí donde hay más mantequilla que harina. Si también hay más azúcar que harina ya está liada. Desayunas tal cosa y no hay quien te pare. Porque además es difícil ser frugal con los sobaos. Solos o mojados en café con leche, son sublimes. Vale que en nuestros días -al menos los no cántabros- no solemos transportar ganado en brazos y tal vez por eso el sobao se nos queda algo grande en lo calórico. También es posible que el deporte en Occidente se inventara para justificar los sobaos. La ecuación no falla: azúcar + mantequilla + sal= felicidad. Y los sobaos la dan. El amasado se convierte en un gozoso chapoteo y lo que sale del horno es un vicio difícil de dejar.

No hay complicación alguna más allá de la hora de papiroflexia necesaria para hacer los moldes individuales. En caso de urgencia, no te cortes, unta con mantequilla o forra con papel de horno un molde grande y bajo y haz un sobao familiar. Hazlos como quieras, pero hazlos, y si tienes sentimiento de culpa por tanto placer calórico, haz deporte, corta leña o traslada vacas.

Lo importante es que pruebes una receta que, aunque lo parezca, yo no ubicaría dentro de la flexible categoría de las magdalenas. El sobao forma parte de otro olimpo, más cercano en espíritu a los shortbreads y a los grandes bizcochos centroeuropeos de mantequilla. Como todos ellos, una preparación de origen humilde, que no pobre, a la que se le ven a la legua las hechuras de casa grande.

Qué voy a necesitar

Ingredientes para ocho sobaos grandes (con medio desayunas)

  1. Saca con tiempo la mantequilla de la nevera para tenerla a temperatura ambiente. Añade el azúcar y mézclalos con las manos en un bol grande.
  2. Agrega los huevos y la miel y sigue mezclando. Cuando esa masa líquida sea homogénea añade el resto de los ingredientes y sigue amasando (o mejor dicho, chapoteando) hasta conseguir una especie de crema.
  3. En algún momento ponte a hacer papiroflexia y a preparar las cajitas individuales. Las hice recortando cuadrados de 16,5 centímetros de lado. Esa medida se debe a que el papel de hornear de El Amasadero mide 33 de ancho, así que para ahorrar recortes lo dividí al medio. Lógicamente, puedes hacer los sobaos del tamaño que quieras.
  4. En la foto verás paso a paso cómo se hacen. Primero dobla dos lados hasta el medio. Pliega sobre sí misma cada una de esas dos solapas para marcarlas y vuelve a estirarlas después. Dobla ahora solapas de unos 2 centímetros en los otros dos extremos. Con esas marcas lo tienes listo: abre con cuidado y crea una de las esquinas, el pequeño triángulo que te resta dóblalo hacia un lateral y dobla también el papel que sobresale en altura para crear la forma de la caja. Repite lo mismo en el resto de las esquinas. Sí, es un lío explicarlo así, por eso está la foto. Te quedarán así de bonitos.
    Cómo hacer moldes de sobaos pasiegoscajas_vacias_700
  5. Lleva ahora la masa a cada uno de los moldes, rellenándolos hasta la mitad de su altura, ya que después subirán en el horno. Puedes hacer esta operación con una manga pastelera, con una espátula o con la mano. No te mates muchos a la hora de extender la masa, porque con el calor del horno se pondrá todavía más líquida y se extenderá ella sola.
    Moldes rellenos de masa de sobaos pasiegos
  6. Dispón los sobaos en una bandeja de horno y hornea a la altura de las guías inferiores (y si no tiene guías, en la segunda altura contando desde abajo). Déjalos a 180 grados durante 20 minutos. Ten cuidado, porque si se pasan, se secan, y es una lástima. Ahora sácalos, déjalos enfriar, y ya me dirás si valió la pena o no.

Consejos

La miel les da un toque de sabor, pero si no la quieres o no tienes a mano, puedes hacerlos sin ella, basta con que retires también 25 gramos de harina de la receta y listo.

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