No todo va a ser pan: cómo hacer pasta fresca casera


Valoraciones:
Malo, como pan de plásticoRegular, como cruasán a la planchaNo está mal, como mi primer pan caseroBueno, como mi quinto pan casero¡Estupendo! Me acabo de comer la hogaza enterita
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23 Comentarios

No todo va a ser pan: cómo hacer pasta fresca casera

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Malo, como pan de plásticoRegular, como cruasán a la planchaNo está mal, como mi primer pan caseroBueno, como mi quinto pan casero¡Estupendo! Me acabo de comer la hogaza enterita
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Sobre esta receta

El ser humano empezó a consumir harina cuando aprendió a machacar con piedras granos de cereales silvestres hace, por lo menos, 30.000 años. Probablemente se usase para preparar tortas y gachas y se tardasen algunos milenios más en controlar la fermentación natural —cuando la agricultura facilitó la disponibilidad de cereales y la aparición de artesanos especializados— para que pudiésemos disfrutar de panes más ligeros y sabrosos.

La pasta llegó un poco más tarde y parece ser que fue cosa de los chinos, aunque nosotros la conozcamos por los italianos, la fideuá y los macarrones con chorizo. Pese a que generalmente la compremos ya lista, la nueva publicación de Libros con Miga debería animar a cualquiera a hacer pasta fresca en casa.

Lo que me ha sorprendido del libro “Pasta fresca” es lo mucho que he aprendido con los detalles sencillos: que se te pega la pasta cuando la estiras, pues usa un trapo; ¿quieres hacer lasaña? Deja las láminas más gruesas y cuécelas menos para saborear bien la pasta; ¿vas a hacer lasaña boloñesa? no mezcles las salsa… Tras leer el libro te quedas convencido de que hacer pasta es muy sencillo y solo necesitarás un par de huevos (de gallina) y harina.

Dejamos, como muestra, la receta para hacer láminas de lasaña o tallarines verdes. Se recomienda comer con la salsa boloñesa que viene en el libro, que está riquísima.

Ingredientes para 350 g de pasta fresca

  • 250 g de harina panadera ecológica (recomendamos esta harina  porque está molida a piedra y tiene una textura más gruesa, que es la adecuada para esta receta de pasta)
  • 2 huevos
  • 30 g de espinacas u ortigas cocidas.
  1. Tamiza la harina y haz un volcán.
  2. Casca los dos huevos en el cráter (ya que hablamos de volcanes), pon las verduras muy escurridas y picadas y rompe la yema con un tenedor.
    Cómo hacer pasta fresca: harina, huevos y ortigas
  3. Vete mezclando poco a poco la harina, incorporándola de los bordes del cráter hacia el centro.
    paso 2 mezclar
  4. Cuando tengas una pasta que puedas manejar con las manos, mézclala con el resto de harina y amasa suavemente hasta que tengas una bola.
    paso 3
    paso 4
  5. Tapa y deja reposar media hora.
  6. Con un buen rodillo, extiende la masa hasta obtener una lámina fina. Si se te pega a la mesa, estírala sobre un mantel, como me pasó a mí.
    paso 5
  7. Si vas a hacer lasaña, deja la masa un poco gruesa y corta con la forma deseada. Si prefieres tallarines, estirála más, pliégala en tres y córtala en tiras finas con un cuchillo afilado. Luego puedes cocerla, secarla y guardarla en un tarro hermético o congelarla.
    Cómo hacer pasta fresca: cortamos la lámina con la forma deseada

Para celebrar el lanzamiento del libro, sortearemos 5 ejemplares con las compras que se realicen durante los próximos 7 días. Solo tienes que introducir el código “pastafresca” (sin espacios ni comillas y todo en minúsculas) en el carrito de la compra. El día 14 de junio publicaremos la lista con los ganadores.

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