El pan de molde también es saludable: integral de trigo y semillas


Valoraciones:
Malo, como pan de plásticoRegular, como cruasán a la planchaNo está mal, como mi primer pan caseroBueno, como mi quinto pan casero¡Estupendo! Me acabo de comer la hogaza enterita
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64 Comentarios

El pan de molde también es saludable: integral de trigo y semillas

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Malo, como pan de plásticoRegular, como cruasán a la planchaNo está mal, como mi primer pan caseroBueno, como mi quinto pan casero¡Estupendo! Me acabo de comer la hogaza enterita
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Sobre esta receta

El pan de molde atesora una injusta fama. Injusta porque su imagen de mortecina languidez se la debe a los panes industriales. ¿Cuántos habremos caído a lo largo de nuestras vidas en tan lamentables rebanadas? Todos en algún momento. Pero si algo es imperdonable no son esas bolsas del súper con presunto pan, sino el hecho de no intentar hacerlo en casa. Hay pocas cosas más fáciles y más amables. Si tienes niños será un placer amasar con ellos, porque será imposible que te estropeen el pan hagan lo que hagan. Cero problemas y cero complicaciones.

El pan de molde se puede hacer en casa de muchas maneras, cualquiera de ellas, aún con azúcar, mantequilla y lo que le quieras ponerle, será mucho mejor que esos otros que no caducan jamás. Pero es que además, si te preocupa la calidad nutritiva de lo que comes, puedes sacar del horno todo un lujo con un esfuerzo casi nulo. Un molde, buenas harinas, semillas de calidad y un poco de paciencia es todo lo que necesitas. Ni siquiera mucho tiempo.

Cuando horneo estos panes mi hija no quiere otra cosa para las meriendas, con la gran ventaja de que trabajas el domingo y tienes buen pan para toda la semana. Lo puedes tostar, lo puedes comer en rebanadas, te puedes hacer bocatas, ponerle quesos y ahumados… Cada vez que un amigo me lo alaba, en vez de darle las gracias, me cabreo con él, ¿qué haces con tu vida que no horneas tu propio pan de molde? Pues eso, que no te cuenten historias. Ni azúcar, ni conservantes, ni mejorantes… Solo harina de fuerza, integral, semillas frescas y aceite de oliva. ¿Quién da más?

Qué voy a necesitar

Ingredientes para un pan de algo más de un kilo

Paso a paso

  1. Calienta el agua y la leche (las puedes mezclar) hasta que estén tibias, ayudará a activar antes la fermentación.
  2. Mezcla todos los ingredientes, salvo las semillas, en un bol, y amasa sobre la mesa una vez que absorban la humedad. Verás que es un amasado agradecido y sencillo. Al principio se pegará un poco, pero al cabo de cinco minutos tendrás una masa tersa. Deja reposar cinco minutos y amasa otros dos minutos más.
  3. Forma una bola e introdúcela en un bol aceitado, que dejarás fermentar tapado y a temperatura ambiente alrededor de una hora y media, hasta que haya doblado prácticamente su volumen.
  4. Es el momento de agregar las semillas. A mi me gusta estirar la masa con las manos hasta conseguir un rectángulo, esparcir las semillas por toda la superficie, y después enrollarlo apretando bien. Así conseguirás que las semillas cojan una bonita forma de espiral.
  5. Unta muy bien el molde con mantequilla (con aceite es más fácil que el pan se pegue, con mantequilla se desmolda sin ningún esfuerzo) e introduce dentro el pan, con los pliegues hacia abajo.

    Colocamos la masa en el molde con los pliegues hacia abajo
  6. Cubre el molde con un plástico o papel film y déjalo a temperatura ambiente media hora más, verás que sube con fuerza. Mientras, precalienta el horno a 200 grados, con calor arriba y abajo y sin ventilador.
  7. Antes de introducir el pan en el horno (en la segunda altura contando desde abajo) pinta la superficie de la pieza con leche, lo que contribuirá a darle un bonito color dorado.

    Pintamos la superficie del pan con leche
  8. Hornea durante 35 o 40 minutos. Como es fácil que la parte superior se dore en exceso, si ves que se oscurece demasiado, cúbrela con una hoja de papel de aluminio, pero no saques todavía el pan del horno. Deja que complete el tiempo.
  9. Si te gustan los bordes dorados, al acabar el horneado, desmolda inmediatamente y vuelve a meter el pan cinco minutos más, ya sin molde, directamente sobre la bandeja. Si prefieres los bordes más blancos, ahórrate este paso. Tanto para sacarlo del horno como para desmoldarlo emplea unos guantes de horno adecuados, como estos, evitarán que te quemes no solo al tocar el molde, sino también los brazos cuando sin querer tocas los bordes del horno al sacar o meter panes dentro.
  10. Déjalo enfriar sobre una rejilla y listo. A por él. En la panera aguantará sin problemas cinco o seis días.

Observaciones

Aunque para hacer pan nuestra norma es emplear harina panadera, cuando empleamos mezclas con harinas integrales recurrimos a la harina de fuerza para lograr algo más de volumen y ligereza en el resultado final.

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