Receta de English Muffins sin horno


Valoraciones:
Malo, como pan de plásticoRegular, como cruasán a la planchaNo está mal, como mi primer pan caseroBueno, como mi quinto pan casero¡Estupendo! Me acabo de comer la hogaza enterita
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29 Comentarios

Receta de English Muffins sin horno

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Malo, como pan de plásticoRegular, como cruasán a la planchaNo está mal, como mi primer pan caseroBueno, como mi quinto pan casero¡Estupendo! Me acabo de comer la hogaza enterita
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Sobre esta receta

Los muffins ingleses son una muestra más de que se pueden hacer panes deliciosos sobre una sartén, sin encender el horno, igual que el naan que preparamos en la entrada anterior. Y para esta receta de English Muffins no hace falta ni siquiera saber formar, pues se cortan como si fueran galletas, con un cortapastas redondo o un aro de emplatar. No digáis que no os lo ponemos fácil.

Eso sí, con estos English muffins estamos haciendo un poco de trampa: los más genuinos se hacen con una masa con mayor hidratación que la que usamos aquí, pero esa mayor hidratación no permite cortar la masa con cortapastas. Digamos que estamos empezando por los muffins fáciles y más adelante, cuando todos seáis unos maestros panaderos, ejem, pasaremos a los muffins de hidratación alta. Dicha mayor hidratación produce unos panecillos con alvéolos más grandes, huequecillos que los británicos denominan nooks and crannies y que son perfectos para albergar mantequillas y mermeladas…

Pero dejémonos de tecnicismos; estos panecillos son ideales para el desayuno, abiertos por la mitad y bien untaditos de mantequilla y mermelada, tostados o no, eso lo dejamos a vuestro libre albedrío. Porque sean como sean y tengan la hidratación que tengan disfrutaréis en casa de un apabullante aroma a pan bien hecho… Os desafiamos a que os duren más de un día.

Ingredientes para unos 12 muffins

  1. Vamos a hacer los muffins por el método directo: mezclamos todos los ingredientes y amasamos hasta obtener una masa lisa y elástica. A mí me gusta amasar, a mano o con amasadora, alternando amasados cortos, de 1-2 minutos, con reposos de 10-15 minutos. Ya sabéis que los reposos nos hacen parte del trabajo, pues el gluten se sigue hidratando.
  2. Cuando la masa esté lista la metemos en un recipiente aceitado, tapamos y dejamos que doble el volumen.
  3. Con la masita fermentada enharinamos la encimera y desgasificamos la masa sobre ella, amasándola brevemente. La dejamos reposar para que se relaje el gluten, pues la vamos a estirar con un rodillo.
  4. La estiramos a un grosor de unos 8-9 mm y cortamos redondeles de masa de unos 7-8 cm. Si la masa se resiste a ser estirada la dejamos reposar tapada un poco más. Los recortes se juntan y se vuelven a estirar hasta acabar la masa.
  5. Ponemos los muffins a fermentar sobre una superficie enharinada, tapaditos con plástico o un paño, y dejamos que suban algo, pero no hace falta que doblen.
  6. Cuando hayan esponjado y estén blanditos al tacto calentamos una sartén antiadherente a fuego medio. Ponemos los muffins y los cocemos unos 5 minutos por cada lado; es muy divertido ver cómo van esponjando y subiendo sobre el fuego.
  7. Los dejamos enfriar sobre una rejilla y a disfrutar de un desayuno británico de pura cepa.

 

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