Prepara el poolish la tarde anterior. Mezcla los ingredientes y tapa.
Deja fermentar a temperatura ambiente 3 horas.
Guarda en la nevera hasta el día siguiente. Tras este tiempo, tendrá este aspecto.
Pon el poolish fermentado, la leche, la nata, el huevo, la vainilla, la sal, la levadura y el azúcar en el vaso de la Ankarsrum y programa a velocidad 3.
Añade un tercio de la harina. Cuando se incorpore al líquido, añade otro tercio. Espera de nuevo a que se incorpore y añade el último tercio.
Cuando esté toda integrada baja a velocidad 1 y deja que se amase durante 20 minutos. No olvides mover la pala y el rodillo 3 ó 4 veces durante esta primera parte
Sube la velocidad a 2 y deja que se amase otros 8-10 minutos, hasta que la masa cambie de aspecto y se vea lisa y mas brillante. Durante esta fase no olvides mover la pala y el rodillo otras 3 ó 4 veces.
Pasa la masa a la cubeta de fermentación y haz los primeros pliegues.
A 25 grados de temperatura y 2 horas después he hecho otra tanda de pliegues.
Deja que complete el primer levado hasta que la masa triplique su volumen.
Saca la masa sobre una tabla ligeramente aceitada.
Divide en porciones de 50 gramos. Me han salido 19 porciones.
Aplana con las manos cada porción e intenta darle forma circular.
Pon dentro entre 10 y 15 pepitas de chocolate.
Haz un paquetito como se ve en las fotos.
Dale la vuelta y deja sobre la bandeja de horno (con papel de hornear).
Repite el proceso hasta completar la bandeja teniendo en cuenta el espacio entre bollitos para que hagan el segundo levado y lo que crecen en el horno.
Mete en el congelador las pepitas de chocolate que han sobrado.
A falta de unos 20 minutos para que estén listos enciende el horno a 180 grados con calor arriba y abajo.
Cuando hayan duplicado su tamaño estarán listos para entrar en el horno.
Bate un huevo con un chorrito de agua y pinta los bollitos con la brocha.
Saca las pepitas del congelador y pon sobre la superficie de los bollos.
Mete al horno (segunda altura contando desde abajo) y baja la temperatura a 170 grados. En 20 minutos están listos.
Apaga el horno, deja 1-2 minutos dentro y saca la bandeja.
Pon los bollitos a enfriar sobre una rejilla.
Pon el horno ahora a 170 grados.
Pinta los bollitos de la segunda bandeja.
Repite el proceso.