En el bol de la amasadora pon el agua con, la levadura seca de panadería y el de azúcar. Mézclalo un minuto y déjalo reposar a temperatura ambiente hasta que se formen burbujas.
Añádele el aceite, el yogur y la sal. Activa de nuevo la amasadora a velocidad 2 y vete agregando la harina poco a poco.
Sube la velocidad de la amasadora a 4 y sigue amasando 3 minutos más. Sube de nuevo la velocidad a 5 y amásala otros 3 minutos.
Tendrás una masa lisa y elástica. Pásala a la mesa de trabajo, pliégala un par de veces para unificarla.
Colócala en un bol amplio, untado con un poco de aceite, tápala con un gorro de ducha y déjala reposar en un lugar cálido, a 21ºC una hora, hasta que doble su volumen.
Cuando la masa haya doblado su tamaño, enciende el horno ooni a potencia máxima para que se vaya calentando mientras das forma a los panes.
Vuelca la masa en la superficie de trabajo previamente enharinada, y divídela en 8 partes iguales.
Haz bolas con cada una de ellas. Una vez tengas la masa boleada, coge una de las bolas y aplástala un poco con las manos. Tapa el resto con un paño para que no se sequen.
Tamiza un poco de harina encima y ayudándote de un rodillo, extiéndela en forma ovalada y con un grosor de unos 5 mm.
Haz lo mismo con el resto de las porciones de masa y una vez tengas los panes todos estirados ya puedes comenzar a hornearlos.
Pon un poco de semolina en la pala y coloca uno de los panes encima.
Mete el pan en el honor. Déjalo 30 segundos y gíralo 90 ºC ayudándote con la pala pequeña. Verás que se van formando burbujas y el pan se infla.
No te separes del horno y pasados 30 segundos vuelve a gírarlo. Déjalo 30 segundos y voltealo y pasados otros 30 segundos, retíralo y colócalo en un plato.
Haz lo mismo con el resto de los panes y cuando los tengas todos cocidos, pincelalos con ghee espolvorea un poco de perejil y apílalos en un plato para que se mantengan calientes.