Comienza preparando la esponja la tarde anterior. Mezcla los ingredientes y tapa.
Deja fermentar unas horas. Si hay mucha actividad y ha crecido, guarda en nevera hasta el día siguiente. Si hace frío deja a temperatura ambiente toda la noche.
Al día siguiente trocea el queso con los tomates en la picadora, pero sin llegar a que se haga una masa.
Pon el agua, sal, aceite, la picada, el orégano y la esponja en el vaso de la Ankarsrum y programa velocidad 3.
Añade un tercio de la harina. Cuando se incorpore al líquido, añade otro tercio. Espera de nuevo a que se incorpore y añade el último tercio.
Cuando esté toda integrada baja a velocidad 1 y amasa durante 10 minutos. Recuerda mover la pala y el rodillo cada 5 minutos para que toda la masa se amase bien.
Sube la velocidad al 2. Si tienes un termómetro, comprueba que la temperatura de la masa no supere los 27 grados.
Amasa 8 minutos, moviendo de vez en cuando el brazo de la amasadora amasador. Verás como la masa va cambiando.
La masa debería estar lisa y brillante. Es hora de pasarla a la cubeta de fermentación.
Haz 3 pliegues y deja que repose una hora y media.
Pasado este tiempo, haz la segunda tanda de pliegues y deja fermentar otra hora y media.
Vuelve a hacer de nuevo los pliegues tras este tiempo.
Deja que la masa siga fermentando hasta que haya duplicado su volumen. Con la cocina a 24º, desde que se pasa la masa a la cubeta hasta que la fementación en bloque esté lista, el tiempo total aproximado es de 5 horas.
Pasamos a la encimera y dividimos en dos.
Dale forma de batard a cada uno de los trozos, dándole buena tensión.
Coloca cada batard en un banetón enharinado, cubre con un gorro o trapo y deja fermentar hasta que suban casi el doble. Esto llevará, aproximadamente, 2 horas.
Cuando a la masa le queden unos 45 minutos para terminar la fermentación, enciende el horno a 220 grados con calor abajo.
Si lo tienes, coloca el vaporizador Desh~Stoom en la base y deja que se caliente dentro del horno.
Volcamos las masas sobre papel de horno (dándolas la vuelta) y greñamos.
Metemos los panes al horno y llenamos de agua el vaporizador.
A los 20 minutos abrimos un momento la puerta para que salga el vapor residual y bajamos la temperatura a 205 grados durante 15 minutos.
Bajamos la temperatura a 195 grados y dejamos otros 10 minutos.
Apagamos el horno y dejamos los panes dentro 5 min.
Sacamos sobre rejilla para que se enfríen totalmente.