Comienza la receta preparando la lámina de mantequilla para laminar el día antes. Para ello coloca la mantequilla de laminar en una bolsa de congelar cuadrada de unos 15 y estírala con un rodillo hasta que la mantequilla llene todo el cuadrado. Déjala reposar en la nevera toda la noche.
Al día siguiente, pon todos los ingredientes de la masa excepto la mantequilla en el bol de la amasadora y comienza a amasar a velocidad media hasta que vaya cogiendo fuerza y al estirarla con la mano no se desgarre fácilmente. En la amasadora Ankarsrum usa el accesorio de rodillo y amasa durante unos 5 a 7 minutos.
En este punto, agrega la mantequilla de la masa (no la de laminar) en trocitos. Sigue amasando durante otros 10 a 15 minutos, hasta que la masa vuelva a tener tenacidad.
Pon la masa en la mesa, termina de amasar a mano durante un minuto más. Envuélvela en film de plástico y llévala a la nevera inmediatamente.
Al día siguiente, saca la mantequilla para laminar de la nevera y, mientras que se ablanda un poco, usa el rodillo para preparar un rectángulo con la masa de 15 cm x 30 cm.
Coloca la plancha de mantequilla en el centro del rectángulo.
Pliega un borde sobrante de masa sobre la mantequilla.
Pliega de nuevo el otro borde sobrante de la masa.
Pon un poco de harina en la laminadora y coloca tu sándwich de masa y mantequilla. Estírala bajando el grosor poco a poco hasta obtener un rectángulo de masa de 60 cm x 15 cm.
Ahora tienes que hacer lo que se llama una "vuelta doble": pliega un poco menos de la mitad de la masa sobre sí misma.
Pliega el otro lado de la masa hasta que se toquen los bordes de los dos pliegues.
Dobla la masa por la mitad. Ya tienes hecha tu vuelta doble.
Envuelve con film transparente y deja en la nevera 2 horas.
Pasado este tiempo, vuelve a poner la masa en la laminadora, y estírala de nuevo bajando poco a poco el grosor hasta que tenga una longitud de 45 cm x 15 cm de ancho.
Ahora toca hacer una "vuelta sencilla": pliega un tercio de la masa sobre sí misma.
Pliega el otro tercio sobre el pliegue anterior.
Envuelve la masa de nuevo en film de plástico y déjala reposar en la nevera otras 2 horas o toda la noche.
Llegó la hora de estirar para formar. Para ello coloca la masa en la laminadora y estira de nuevo hasta que la masa tenga un grosor de 3 a 4 mm.
Ya tienes lista la masa de hojaldre. Ahora solo tienes que cortarla con la forma adecuada para croissants, napolitanas, cruffins, etc. Una vez formada, deberás dejarla fermentar otras 2 horas antes de meterla en el horno.