Primeros auxilios
para el panadero casero.
Prospectos de masas

Palitos de albahaca y ajo

Entrada publicada el 21 julio 2018 en Panes planos
Malo, como pan de plásticoRegular, como cruasán a la planchaNo está mal, como mi primer pan caseroBueno, como mi quinto pan casero¡Estupendo! Me acabo de comer la hogaza enterita (No Ratings Yet)
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Los panes portátiles son fantásticos para llevárselos por ahí y dar cuenta de ellos a la sombra de los árboles. Si además nos podemos ahorrar encender el horno más de la cuenta en verano, mejor que mejor. Con estos de albahaca y ajo me peleé bastante antes de conseguir, a la tercera, lo que quería, variando sustancialmente la receta de una autora cuyo nombre no voy a citar. Siempre nos da un punto de orgullo, a los de tercera regional, ganarle un partido a las grandes estrellas. En fin, miserias. Realmente no tienen mucha ciencia estos palitos y sí muchas ventajas, porque o no te gusta el ajo (hay raros en todas partes) o vuelan según desenfundes y abras la cervecita.

Para hacer bien este tipo de panes solo hay que tener claras unas cuantas cosas. La albahaca, una excelsa y delicada hierba aromática, es mejor picarla fina e incorporarla a la masa, porque si la dejas fuera, por bajo que tengas el horno, la carbonizas, y si la agregas al final, aporta menos sabor. El ajo, por mucho que te guste, ponlo con moderación, porque te cargarás el sabor de la albahaca. Y finalmente, si no te los vas a comer en el día (dudo que así sea, sobre todo si tienes niños pequeños), harás bien en dejarlos un buen rato en el horno a 120 grados tras rematar la cocción: eso permitirá eliminar toda el agua y te dará unos palitos más crujientes que te durarán varios días guardados en una bolsa. Y ya está, con esas nociones ya puedes empezar a repartir palos.

Qué voy a necesitar

Ingredientes para unos 15 palitos

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Paso a paso

  1. Mezcla los ingredientes de la masa (harina, agua, aceite, sal, levadura y malta) en el bol y comienza a mezclarlos hasta que se absorba el agua. La malta tostada aporta sabor y color, pero si no la tienes, sigue sin ella.
  2. Amasa sobre la encimera e incorpora poco a poco la albahaca picada fina. No hacen falta grandes esfuerzos de amasado. Amasa un minuto, deja reposar cinco y vuelve a amasar. Tras el tercer reposo la masa debería estar lista.
    masa_para_fermentar
  3. Según la prisa que tengas, puedes hacer dos cosas: mete la masa en un bol tapado en la nevera y olvídate de ella hasta el día siguiente, o déjala fermentar aproximadamente hora y media también en un bol tapado a temperatura ambiente. La primera de las opciones te evita esperas y no te estropea el final de la película, pero dependerá de tu agenda. Más facilidades imposible.
  4. Transcurrido ese tiempo (hora y media o la noche en la nevera, al gusto) saca la masa del bol y extiéndela ligeramente con las manos.
  5. Pásala a un trozo de papel de hornear, cúbrela con otro trozo de papel y extiéndela con el rodillo como en la imagen de abajo.
    estirado_con_rodillo
  6. Una vez estirada la masa, coge el pincel y píntala generosamente con aceite de oliva. El que más rabia te dé mientras sea bueno. Tampoco hace falta dejar charcos, pero no seas cutre con el aceite.
    pintar_masa_con_aceite
  7. Coge el cortador de pizzas y haz los palitos, con cortes rectos y espaciados unos dos o tres centímetros.
    masa_cortada
  8. Cubre la masa así cortada con con papel film y déjala reposar media hora en una bandeja de horno. Si dejaste la películas en pausa al acabar la fermentación, ahora es buen momento para ver ese final, pero no te pases de tiempo, porque no interesa una segunda fermentación larga que aportará un volumen que no queremos.
  9. Tras esta breve segunda fermentación retira el papel film y espolvore los palitos con el ajo finamente picado y con sal gruesa o Maldon.
    masa_con_ajo
  10. Mete la bandeja con los palitos en el horno precalentado a 220 grados y nada más cerrar la puerta, baja la temperatura a 200 grados. En 20 minutos tienen que estar listos. Sácalos y déjalos enfriar un poco antes de atacar sin tregua.

Consejos
El ajo tiene que quedar ligeramente tostado, no achicharrado, si ves que se oscurece demasiado baja la temperatura de horno a 180 grados.

Si quieres que los palitos duren varios días crujientes, al cabo de los 20 minutos de horno, abre un poco la puerta y baja la temperatura a 120 grados. En otros 20 minutos más se habrá evaporado toda el agua de la masa y estarán listos. Si ves que se tuestan en exceso, sácalos antes o baja más el termostato.

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'7 Responses to “Palitos de albahaca y ajo”'
  1. Margarita dice:

    He hecho los palitos y han quedado fantásticos, los he tuneado y en vez de albahaca y ajo, los he hecho con harina integral y pipas, pero da igual lo que se les ponga, el caso es que por primera vez (y mira que lo llevo intentando) ¡¡me han salido crujientes!!, muchas gracias por molestarte en transmitir tus conocimientos, saludos.

  2. Esther dice:

    Hola Rodrigo,
    Si quisiera hacerlos con vuestral harina de espelta blanca, ¿mantengo el agua igual? ¿Y con la de espelta integral?
    Muchas gracias por la receta!
    Esther

    • Esther, estos palitos se pueden hacer prácticamente con cualquier harina porque el volumen no es importante. Para la harina de espelta blanca, usa la misma cantidad de agua y ponle 135 gramos de agua si los haces con harina integral de espelta.

  3. Esther dice:

    Gracias!!!

  4. Rosa dice:

    Se pude congelar la masa o mejor los paltos horneados

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